“Nunca había experimentado una recuperación muscular tan rápida”

 In Casos Clínicos, Experiencias

Pude averiguar, a través de sus impresiones digitales, que D.V. es una persona bastante intransigente e inflexible. Mediante nuestras conversaciones, ha entendido cual es la base de su problema desde que era un niño, y su implicación en la terapia ha sido de tal envergadura que los resultados no se han hecho esperar. Ha entendido que la vida ha interrumpido su actividad en distintas etapas porque el cuerpo le pedía a gritos un cambio. Estuvo tres semanas en tratamiento por problemas musculares repetidos y ahora sigue en continuidad una vez al mes.

Aquí os dejo el texto en el que él mismo comparte su experiencia con todos vosotros:

Siempre me he considerado un escéptico ante todo lo que resulta intangible (Sócrates dijo que la verdadera sabiduría esta en reconocer la propia ignorancia). He tenido que conocerte a ti, y al impresionante resultado de tu terapia para darme cuenta de que mi escepticismo no tenía ninguna razón de ser. Ahora reconozco que la ignorancia y la falta de información me hicieron forjarme un paradigma sin ningún contexto sobre estos temas.

Siento la obligación de escribirte para que conozcas con todo detalle mi experiencia. Quiero agradecerte la transparencia y la amabilidad con la que me recibiste, tus explicaciones abrieron una perspectiva totalmente desconocida para mí sobre mis dolencias musculares.

Desde que era un niño padezco fragilidad muscular, eso me ha llevado a sufrir distintas lesiones, sobre todo en la práctica de mi deporte favorito, el fútbol. Una amiga me hablo de ti. Llegué a tu consulta bastante fastidiado, una rotura fibrilar de unos 10 cm en el recto anterior de la pierna derecha que no me dejaba hacer una vida normal. El traumatólogo había estimado que pasarían dos meses y medio para estar recuperado.  

Recuerdo que me diste cita por la por la tarde a última hora, hacía mucho calor y mi pierna estaba hinchada. Me tumbé en la camilla y empecé a sentir una especie de hormigueo en la pierna, pasados no sé cuantos minutos el hormigueo continuaba, y una fuerte sensación de calor en diferentes puntos del cuerpo siguieron hasta que poniendo tu mano en mi hombro me indicaste que ya habías terminado. Las sesiones se repitieron durante 3 semanas, en menos de 21 días estaba totalmente recuperado.

Empecé a mejorar prácticamente desde la primera semana en que asistí a tu consulta. Fui posponiendo el tratamiento de fisioterapia, fue todo tan rápido que finalmente no fue necesario. Días después acudí a la visita que tenía concertada con el traumatólogo y se mostró muy sorprendido. Nunca había experimentado una recuperación tan rápida, pero no es solo eso, ya han pasado varios meses y no siento ninguna molestia cuando hago deporte. Mi resistencia muscular y física ha mejorado mucho. No he vuelto a padecer ninguna otra lesión ¡es sorprendente!

He comprendido tus explicaciones sobre cómo funciona nuestro cuerpo, ahora entiendo que para que mi mente y mi organismo se mantengan saludables, mi sistema magnético tiene que estar en perfectas condiciones, así que seguir recibiendo una sesión de tu terapia una vez al mes me mantiene en plena forma.

Gracias por tu ayuda Isabel.

Recommended Posts